DEDICATORIA DE UN ALBUM
Fue la obra de un hombre y la obra de un pueblo.
Cuando el barco enfilaba la bocana del puerto
-ya abría el sol sus rayos como un capullo lento
asomó Veracruz su perfil marinero.
Atrás quedaba España, con su sombra y su miedo;
Francia con su vergüenza... En frente estaba México.
Derribadas las frentes, desangrados los pechos,
los hombres como arenas de cristales espesos
y las mujeres altas como torres de hielo
¿qué éramos, ante el signo del mañana, qué éramos?
De pronto se hizo añicos de luces el silencio
y una gran muchedumbre de voces respondieron:
¡Viva la España libre!... Las mujeres se irguieron
y mostraron sus niños como racimos tiernos.
Los hombres restallaron como trigales secos
los ancianos lloraron... y todos comprendieron.
¡Eramos mexicanos! Campesinos y obreros
abrían sus costados y sus brazos enérgicos
y un hombre avizoraba, gravemente, a lo lejos.
Cárdenas; que tu nombre arda en todos los pechos
como en todas las frentes el nombre de tu pueblo
Pedro Garfias
Poesías de la Guerra española
En la muerte de Lázaro Cárdenas
Una llama votiva de petróleo
vela sobre tierra mexicana.
De luto el campesino y el obrero.
El llanto baja y sube por el mapa,
del Río Bravo al cabo de Hornos.
¡Quien ha muerto es Lázaro Cárdenas!
De duelo están veinte naciones.
¡Veintiuna! En la lista, cuenta España.
Hace ya muchos años, treinta y cuatro,
con un fusil de México de los que tú enviaras,
General que sabías rendir culto
A las causas honradas,
Yo defendí mi vida al mismo tiempo
que la República , en mi patria.
Y cuando ya vacías se quedaron mis manos,
Del fusil mexicano caldeadas,
Y en el naufragio las tendí a la muerte, me alargaste las tuyas, me trajiste a tu casa.
Si por ti en otro tiempo fui una salva de pólvora,
Hoy de llanto es mi salva.
En ti aprendí la historia de Morelos,
en ti aprendí la historia de Zapata,
en ti Bolívar y Sandino;
en ti, mi libertad resucitada.
Has muerto, general, con la conciencia limpia.
Hoy te está haciendo guardia
toda la humanidad decente del planeta.
Y arde un faro en tu frente, que hoy parece más alta.
"Tata" de Hispanoamérica,
gran paladín de la Reforma Agraria ,
precursor de la pura Independencia
por la que el continente clama,
tú alumbras ya el mañana deseado.
¡Viva Lázaro Cárdenas!
Celso Amieva