TESTIMONIOS

Francisco de Borja Luque Ruiz: ENHORABUENA de un joven quinceañero

Alberto García: Que a nadie se le olvide.

Luis Arean : Gumersindo Areán Rodríguez. Aviador republicano

Juan Antonio de la Cámara: Primero soy Cardenista

Jaime Cama Villafranca: Carencias

Alexis Guinot Abarca: Para ser una piedra pequeñita....

Alejandro Dávila: Con motivo de la conmemoración de la República Española (2004)

Daniel Eizaguirre Torres: ¿Cuánto valgo yo frente a Vargas Llosa?

Jesús Carrillo Chávez: Desde México, sobre D. Antonio Bravo Arias y Don Amando Farga entre otros....

Annette Galy: Escribir la historia de mis padres exiliados en Francia

Carolina Benito: Reconocimiento de la condena de mi abuelo

Salvador Valverde Calvo: Salvador Valverde, un exiliado.

Rafael Miranda: sobre las “escuelas del exilio” y en particular las que se inspiraron del pedagogo y resistente francés Celestin Freinet, presentado el 17 de abril 2005 en Annecy, Francia, con motivo de la conmemoración de la II Republica española y de los españoles resistentes muertos en el Plateau de Glières.

Ángel Trapero Ballestero: La Cultura de la República



Francisco de Borja Luque Ruiz: ENHORABUENA de un joven quinceañero

Me parece sensacional el trabajo que estais realizando. Me siento plenamente identificado con vuestra asociación.
 La constitución republicana de 1931 fue una de las mas avanzadas de Europa, incluso del mundo. Aún así, las mentalidades "rancias" de gran parte de los españoles, junto a la tradición golpista, el papel de la Iglesia Católica a lo largo de la historia de nuestro país evocaron al Alzamiento militar para "salvar" la patria. A pesar de la brutalidad de la guerra civil, "lo" realmente esperpéntico fue la posguerra española. El exilio, la masacre sistemática de republicanos en los años 40 y 50 es para para llorar.
El posterior pacto de silencio de la transición quizá no fue la opción mas adecuada. Pero actualmente las nuevas generaciones -como es mi caso- deben saber la verdad y que, no hace mucho, cantidad de españoles dejaron su pais en busca de la libertad perdida.

UN SALUDO DESDE CÓRDOBA y seguid trabajando por LA MEMORIA VIVA.

Que a nadie se le olvide.

Antes que nada, una disculpa por escribir esto como una cuestión muy personal, que quizás ayude a dar una idea del verdadero sentido que tiene.

Nací en la ciudad de México el 9 de octubre de 1971, en la Sociedad de Beneficencia Española. Ante el escándalo de mis abuelos ateos, y el consentimiento de mi abuela vasca, las monjas me bautizaron, y me pusieron los nombres de mi padre y de mi padrino: Alberto y Rafael. Para tranquilidad de mi padre, también me registraron, y aparecí con los mismos nombres en un Acta de Nacimiento civil, donde, a todos los efectos legales, quedaba inscrito que había nacido un mexicano más. Sin embargo eso no era tan sencillo.

Fui un pequeño muy rubio, que en México parecía extranjero, y me acostumbré a toda clase de comentarios en diferentes idiomas, lo que no resultó demasiado incómodo, porque en un México cuasiyankee, resultaban piropos.

Tardé mucho tiempo en empezar a hablar, y cuando lo hice tuve graves problemas para pronunciar la “z”, en medio de un enredo entre zoles y sapatos que terminó con una sesión lingüística familiar en la que mi madre y mi tía me deletreaban lo que para ellas era un zapato y un círculo, diciéndome que para mí debían ser sapatos y sírculos por que yo era mexicano.

Entonces comenzaron los problemas.

Resulta que ellas eran españolas, aunque casi se sentían mexicanas, porque siempre habían vivido en México, no como los abuelos, que sí eran verdaderos españoles, aunque quisieran mucho a México, y su nacionalidad fuese mexicana, porque no podía ser española, por algo que trataron de explicarme entre los círculos de España y los sapatos de México, que resultaron ser un enredo demasiado complicado, no sólo para mi, sino para ellas, que se liaron en ciertas discusiones que prefirieron evitar en mi presencia.

Después del incómodo silencio que sigue a cualquier pelea, solamente atine a preguntar lo que a mis 2 años le preguntaba a todo el mundo: pero, ¿por qué?

El momento de la respuesta está guardado en mi mente como el primer recuerdo conmovedor de esta “cuestión personal”. Mamá y tía, con los ojos mojados, dijeron un montón de cosas complicadas, de esas que los niños no entienden porque son para mayores, y de las que sólo pude descifrar un concepto concreto: la guerra.

Seguí con mi primera infancia, un poco más tranquilo, con un estúpido orgullo de que si mi pelo era claro, y mis padres hablaban con la “z”, era porque un día, en algún lugar, había habido una guerra.

Un par de años después supe que ese sitio estaba muy lejos y conocí de la distancia. Eran navidades y mamá y abuelo iban de vacaciones a España. Vinieron otra vez las charlas y explicaciones, acerca de aviones que volaban muy alto sobre mares inmensos, y de una misteriosa familia, que nadie conocía, y que esperaba ansiosa una visita. Mamá y abuelo hacían esa visita ahora que eso “ya era posible”.

Siempre fui un niño perspicaz, me extrañaba imaginar a mamá en el lugar ese de la guerra, y con la pedantería de quien conoce un tema a fondo pregunté a papá, -¿es que ya no hay guerra?

Otra respuesta es el segundo momento emotivo de esta “cuestión”. Papá lloraba, quizá un poco borracho: -si hijo, parece que por fin se acabó la guerra. Era la nochevieja de 1975.

Estudié en el Colegio Madrid, un “colegio del exilio”, al igual que años antes lo habían hecho mis padres, y en medio de un ambiente conocido las cosas fueron aparentemente más fáciles. El Colegio Madrid era una escuela diferente al resto de las escuelas, y era el sitio donde debíamos ir todos “nosotros”. Esto sonaba lógico, y yo me dediqué a presumirlo a todos los compañeros mexicanos: los niños como yo, con mamás que iban a España, estudiábamos en un colegio que se llamaba como la capital de España porque en realidad éramos españoles.

En el tercer capítulo lloroso de este “asunto” el que lloraba era yo. Estaba castigado en la oficina y preguntaba a la maestra María: -¿es que no soy español? Ella, furiosa, me respondía con un regaño.

Y es que resulta que “nosotros” no éramos españoles sino refugiados, y esa escuela se llamaba así no porque Madrid fuera la capital de España, sino para recordar al pueblo de Madrid que había sido muy valiente y nunca se había rendido cuando esa guerra. Además yo debía estar muy agradecido con México, porque nos había recibido cuando habíamos tenido que marcharnos de España. Y sobre todo tenía que sentirme orgulloso de haber nacido en México, por que yo, antes que español, debía ser mexicano.

Con todo esto, a ratos español y a ratos mexicano, según la conveniencia, conocí por mitades el término de “patria”. Finalmente cómodo y hasta divertido, se prestaba a juegos, por ejemplo escoger una de las dos banderas, cuando los lunes, en la asamblea del patio de la escuela, desfilábamos, y cantábamos himnos.

Y pasó el tiempo hasta que un día volvieron a aparecer las dificultades.

Fue en alguna clase de Geografía o Historia, mirando el mapa de la Península Ibérica , cuando sapientísimo pregunté a la profesora -¿por qué le falta el morado a la bandera?

La respuesta es la cuarta conmoción de “esos” recuerdos.

Supe entonces de las dos Españas, la de allá, y la de acá, de las dos banderas y que el himno que me habían enseñado a cantar no era el que se cantaba en España, sino el de “Riego”. Supe lo de la “niña bonita”, lo de la República. Lo de la derrota. Supe que perdimos una España que no aparecía en ningún mapa, y que sólo existía entre las cartografías que “nosotros” le trazábamos en nuestras memorias.

Francamente solidaria, la profesora, llamada también María, esta vez chilena, refugiada en un México antipinochetista que no pudo evitar que muriese asesinada un par de años después, nos explicaba a los “chicos del Madrid”, como buenamente podía, cuánta era la “responsabilidad” de nuestro exilio.

Y un poco más consecuente, seguramente responsable, entre los tacos y la fabada, transcurrió el resto de mi infancia que, a reserva de algunos paréntesis nostálgicos de los abuelos con el “y es que los obuses”, fue una infancia bastante feliz.

Una educación privilegiada, versión moderna y mexicanizada de la “libre enseñanza” de mis padres, fomentó a temprana edad una extraña vocación en mí, que comenzó como un juego escolar de festivales culturales, y que se desarrolló impulsada por la inconsciencia aventurera de la profesora de literatura que, a los 11 años me ponía en el escenario a dirigir esos textos que había escrito un señor que un día mataron, y que se llamaba Federico. Y así a los 13 vino León Felipe, y Alberti, y a los 15 un montón de poetas mexicanos, y los talleres, y las caras pintadas, y los pelos de colores, y a los 17, la firme convicción de eso del Teatro.

Y con él se fue la infancia, y llegaron los viajes para conocer a los parientes de las fotos, y el turismo, y los museos, y ese cuadro grande con caballos y con toros que todos “nosotros” respetábamos, y los pueblos muy blancos con muchas viejecillas vestidas de negro. Y la quinta emoción de mi “problema”, cuando yo mismo me preguntaba entre los souvenires de El Corte Inglés, dónde estaría la España de mis padres.

Y de vuelta a casa, a México, a los estudios. El duro aprender que no se aprende a ser actor, y la danza y sus dolores, y la Universidad Nacional Autónoma de México, casi familiar, a la que debíamos respetar todos “nosotros”.

Han pasado años de ese momento, y esta, la caprichosa profesión que practico, me ha tendido una trampa.

Aún no entiendo bien porqué, me encuentro viviendo en la ciudad de Madrid, en un autoexilio de mi patria mexicana con un documento nacional de identidad que dice que soy Alberto Rafael García Vidal, y que mi nacionalidad es española.

No sé todavía si por traición. Quisiera que por reconciliación, lo cierto es que estoy aquí, y que aquí vivo.

Lo cierto es que el 5 de febrero de 2005 se cumplieron 66 años del día en que se abrieron las fronteras de los Pirineos para dar salida a 5 cientos de miles de españoles que buscaron refugio por el mundo en una diáspora que quizás sea, junto con el genocidio nazi, el momento humanamente más doloroso de la historia occidental del siglo XX.

Lo cierto es que mis padres cruzaron los Pirineos y estuvieron entre esos 5 cientos de miles. Y lo cierto es que yo, aquí en Madrid, todavía recuerdo un antiguo compromiso con mi historia, y soy fiel a la “responsabilidad” que me inculcaron cuando niño.

Prácticamente obligado a ocuparme del tema, (se trataba de una deuda pendiente con mis orígenes), en enero de 1998 asumí el compromiso a través de un proyecto de puesta en escena que se llamó “España que perdimos no nos pierdas”.

En ese año yo ya trabajaba como profesional de la coreografía en esta ciudad, había generado una propuesta escénica de danzateatro creando la compañía El Curro DT, que tenía un sitio dentro del panorama alternativo Madrileño, y en un par de ocasiones mis producciones habían sido objeto de apoyo gubernamental.

Hice todas las gestiones pertinentes buscando financiación. Solicité 4 ayudas a diferentes entidades públicas y todas fueron denegadas. El argumento fue la falta de “interés artístico” del planteamiento.

Ignoro si mi trabajo carece de “interés artístico”, pero en ese momento consideré que había otros “intereses” más importantes, y decidí seguir adelante.

Solo y sin dinero, en algo así como un autoexamen, me propuse crear un espectáculo abarcando todas y cada una de sus responsabilidades en primera persona. Así me convertí en historiador, antólogo, coreógrafo, bailarín, diseñador, electricista, técnico, costurero y productor.

Con 50.000 de las entonces pesetas del Fondo Promocional de la Asociación Cultural Por la Danza , otro tanto regalado por mis padres, el apoyo no económico de la Asociación de Amistad Hispano Mexicana, la Fundación Españoles en el Mundo, el Ateneo Español de México y la infraestructura de una Sala Alternativa (el Teatro Triángulo) en la que trabajaba por aquel entonces, después de casi 2 años, estrené la obra en noviembre de 1999 dentro del Congreso Internacional sobre la Cultura del Exilio Republicano Español de 1939 “60 Años después”, realizando funciones en Toledo, Valencia y Barcelona.

Es difícil de explicar con palabras la satisfacción de esa experiencia, lo único que puedo es confesar que durante el espectáculo mucha gente de muchos años lloró mucho.

Sin duda la mejor medicina para el dolor es el olvido.

En otoño de 2000 la obra fue estrenada para el público madrileño en el Teatro Triángulo con la promoción habitual de una temporada de esa sala. De las primeras 8 sesiones 5 estuvieron completamente vacías.

Está claro que el resumen de este panorama no parece exitoso y sin embargo para mí lo es.

La pieza se quedó guardada en un baúl, y aun la represento cada vez que un grupo de personas me lo pide, aunque esas sesiones no son para mi un evento teatral, sino un encuentro especial para explicar esta extraña cuestión muy personal.

En abril de 2003, con el nombre de “España de tiniebla y amapolas”, un fragmento del trabajo se mostró en el Teatro Albéniz de Madrid, dentro de un homenaje a Antonio Gades. El programa de mano, en forma de barquito de papel con una estrella roja como bandera, fue censurado por el gobierno regional del Partido Popular, considerándose panfleto político, porque contenía el estribillo de “ La Internacional ” que se cantaba durante la pieza.

La lectura en escena de un comunicado de El Curro DT y la entrega de los famosos “barquitos” en la Calle de la Paz , donde se encuentra ubicado el teatro, dio motivos a la prensa, que se hizo eco de ello en medio de un ambiente social contagiado del rotundo “No a la Guerra ” de un Madrid antibélico convulso y revolucionado.

La primavera de 2004 trajo a España más que amapolas. Bombas y un gobierno de la izquierda. Esta vez paritario.

Una segunda etapa de gestión del Partido Socialista Obrero Español en el poder abría la vieja herida. Temas como los “niños de la guerra” o los españoles exterminados en los campos nazis, están presentes en el Orden del Día de sesiones parlamentarias. En Madrid se pueden ver exposiciones sobre el Exilio o sus Colegios, y la Ministra de Cultura ha reabierto el Archivo de “los Rojos” de Salamanca para devolver los documentos incautados a Cataluña durante la Guerra. La noche en que el comunista Santiago Carrillo cumplía 90 años, la Ministra de Fomento retiraba la última estatua de Franco a caballo que quedaba en Madrid.

Sin duda ha llegado el momento de recuperar la memoria histórica del exilio español republicano del 39. Si no se recupera ahora, el inexorable paso del tiempo se terminará de llevar a quienes aun pueden transmitir su recuerdo.

El 14 de abril se cumplen 75 años de la proclamación de la II República Española, y parece ineludible sacar este trabajo del baúl. Una invitación del Centro de Nuevos Creadores a participar en la VI Edición del Festival 3D ha servido para el caso y para que desde El Curro DT, a nuestro modo, celebremos un acontecimiento, cuando menos, importante.

A fin de cuentas la democracia española sólo lo será del todo el día que reconozca su deuda moral para con aquellos que defendieron el régimen legítimo y democrático que significó la II República Española. Hasta que llegue ese momento, aunque se hayan votado, todos y cada uno de los escaños de las Cortes seguirán avalados por un alzamiento militar y Juan Carlos sólo será un Rey del papel couché.

Que a nadie se le olvide.

Luis Arean : Gumersindo Areán Rodríguez. Aviador republicano

Quiero aportar el nombre de mi abuelo, Gumersindo Areán Rodríguez. Junto con su esposa Amalia Carrillo, y sus hijos Marina, José y Fernando, se embarcaron en el Nyasa con destino a Veracruz.

Mi abuelo era aviador militar de profesión. El levantamiento le pilló en Getafe, donde se alineó con las tropas leales. No tengo mucha info rmación sobre su desempeño en la guerra, salvo por dos hechos:

1) En una ocasión, según cuenta Lacalle en "Mitos y verdades de la aviación republicana", salió a bombardear al enemigo sin cobertura de caza, debido a que el jefe de cazas se negó a volar. Tal conducta demuestra un gran valor y dedicación, ya que un bombardero sin cobertura de caza es muy vulnerable.

2) Fue derribado por un Fiat italiano, pero con el avión semidestruido logró aterrizar y salvar a parte de su tripulación.

Combatió en Barcelona e hizo el camino del exilio hasta Argelès, en cuyo campo fue prisionero hasta que su cuñada lo reclamó a Orán, Argelia, donde se reunificó con la familia. Después de un tiempo ahí,  marcharon a México, supongo que pasando por un puerto francés.

Desgraciadamente, en México no pudo convalidar su licencia de aviador y se dedicó a la ferretería. MI abuelo amaba volar, pero no pudo volver a hacerlo. Eso sí, se reunía todos los años con sus compañeros aviadores, y siempre se mantuvo leal a los ideales de la República.

Descansa en México, donde murió en octubre de 1974, desgraciademente sin haber podido volver a España.






Juan Antonio de la Cámara: Primero soy Cardenista

Hace ya muchos años, treinta y cuatro,
con un fusil de México de los que tú enviaras,
General que sabías rendir culto
A las causas honradas,
Yo defendí mi vida al mismo tiempo
que la República, en mi patria.

Y cuando ya vacías se quedaron mis manos,
Del fusil mexicano caldeadas,
Y en el naufragio las tendí a la muerte, me alargaste las tuyas, me trajiste a tu casa.
Si por ti en otro tiempo fui una salva de pólvora,
Hoy de llanto es mi salva.

Viva Lázaro Cárdenas!

Celso Amieva

En abril de 1961 la última vez que vi al General, lo acompañamos en la manifestación para denunciar la invasión a Cuba en Bahía cochinos.
En el Zócalo nos dirigió la palabra desde encima de un coche.
Antes que nada soy Cardenista antes que rojo, antes que republicano.
Soy Cardenista porque daba asilo a Trosky, a comunistas, socialistas, anarquistas españoles y judíos
Soy Cardenista porque en su adustez resumía la bondad, la humanidad la capacidad, la entrega y el amor a su patria y al mundo.
Dio lo que tenia al amigo. Vació los armeros nacionales y después tuvo que enfrentar la sublevación fascista Cedillista.
Se retiró del poder como ejemplo y coherencia de su acción 6 años antes y si acepto le Secretaria de la Defensa fue para desde fundamentalmente desde la zona militar de Baja California Norte, vigilar cualquier tentación de ocupación norteamericana aprovechando la segunda guerra mundial.
Salvó la vida de miles de españoles y que vivieran en la opresión.
Personalmente mi experiencia se resume en dos fotografías, la de primera comunión en San Luis de los Franceses en Madrid en 1946 y el grupo con la maestra Carmen Orozco en el Colegio Madrid en 1947.
A los mas jóvenes nos evitó el mal llamado exilio interior, que sufrieron generaciones de españoles, que no era sino represión de todo tipo, y grabo las mentes de manera casi indeleble, siendo prodigioso como se puede, por un esfuerzo de voluntad, quitarse esas taras impuestas.
Cuando veníamos a España lo que tenias era miedo y lo único que pensabas en salir corriendo.
En los años 50 y 60 al ver el mundo, no comprendíamos como se podía soportar lo que ocurrían en nuestro país.
Nosotros no hemos sufrido esa espantosa castración intelectual y moral y desde la distancia no conmueve al recordar a los que en el interior, lo daban todo por la libertad y lo poco que podíamos hacer para ayudarlos cuando sus secuestradores armados hasta los dientes los tenían atados.
En ocasión del 60 aniversario del exilio en 1999 y en el acto organizado en el Ayuntamiento de la Ciudad de México para conmemorarlo, te quedas mudo, cuando al agradecerle la atención, con inexpresivo gesto y con el contenido modo de hablar mexicano, Cuahutémoc Cárdenas te contesta:
-No al contrario, muchas gracias a ud. por haber venido a su país.

Haciendo extensiva la conocida frase mexicana ofreciendo “su humilde casa”
Lo cual es, no cortesía, sino en nuestro caso, verdad.

Este el resumen. Estas algunas de las razones.

Juan Antonio de la Cámara

Jaime Cama Villafranca: Carencias

Al leer lo incluido en su página de los Exiliados encuentro una carencia, la que se refiere a todolo que realizaron las Logias Masónicas, tanto españolas como francesas y mexicanas. Gracias a ellas, muchos de nuestros emigrados lograron salvar la vida, encontrar trabajo para abandonar los campos de concentración, como es mi caso. Salimos por la frontera en el treinta y nueve y meses después, gracias a un contrato de trabajo, conseguido por los masones franceses, mi padre nos rescató a mi hermana, mi madre y a mi del campo de Ceiles.

En el cuarenta y dos, gracias a Don Gilberto Bosques salimos de Marsella en el Mariscal Liotell que nos dejó en casablanca y de allí el Nyasa nos trajo a México en Veracruz. La familia se componía de Jaime Cama Font (padre), masón/ Alba Villafranca Vallvé (madre)/ Alba Cama Villafranca (hermana)/ Jaime Cama Villafranca (un servidor).

Creo que es algo que se está omitiendo, cometiendo una gran injusticia, con gente que se jugó la vida por ser solidarios con sus ideologías, en defensa de los que estábamos en un estado de indefensión que nos ha convertido en sobrevivientes de una canallada, hombres que como mis padres tuvieron que formar su hogar tres veces a costa de su salud y de sus ideales, dejando atrás toda una expectativa de una calidad de vida que fue frustada.

Saludos. Por una España Libre y Republicana.

J. Cama

 

Alexis Guinot Abarca: para ser una piedra pequeñita...


Compañeros de la Asociacion de Descendientes del Exilio Español,

Encontré por casualidad su pagina web, y me di cuenta de pronto que no estaba solo. Y tomé la desicion de escribirles.

Me presento, me llamo Alexis Guinot Abarca, tengo 26 años, soy francés y nieto de exiliados españoles. Crecí acunado por los relatos nostálgicos de mi mamá, que me contaba sobre una España mítica y perdida, la de los combates de mi abuelo, de sus hermanos y amigo, una España de la CNT, del POUM o del PCE, una España de las Brigadas Internacionales, una España reprimida, una España donde siempre brotó en lo peor de su Historia, una Resistencia hermosa, una República gloriosa. Me inventé esa España, con lo que me contaba mi mamá, con los recuerdos que fue la única herencia que nos dejó mi abuelo, desaparecido en Barcelona en los años 60.

Quise conocer a esa España, la que habíamos perdido, pero que nos habitaba, mítica, en nuestra propria carne. Quise conocer a España de otra manera, fuera de los meses de vacaciones, fuera del verano. Aproveché el sistema Erasmus para irme a vivir a Madrid un año. Una prima de mi mamá me encontró allí un piso en Lavapiés, y cuando el taxi pasó por Tirso de Molina para bajar esa calle que se volvió mi calle, la del Mesón de Paredes, vi el edificio de la CNT: estaba en casa, en mi España.

Pero me equivocaba, como una cierta paloma, y la España que encontré no se parecía en nada a la que teníamos en Francia, en la que creíamos, la que habíamos perdido e inventado... Aquí encontraba una España sin memoria, una España que se olvidaba... Toda mi vida, con mi segundo apellido, en Francia mis amigos me consideraban como "el Español"; cuando uno tenia que traducir algo en Castellano, me venía a ver para que lo ayudara. Pero en esa España, ya era el Francés, el Parisino. Y esa España me desegañó de todos los sueños que había hecho. Yo pensaba volver a casa, la de mi abuelo, pero España había seguido su marcha, sin pensar en nosotros, olvidándose de nosotros. Y mi casa ya no era mi casa.

Descubrí un país donde el Valle de los Caidos es un Museo Nacional, con sus días gratuitos, igual que en el Prado, una país donde algunas ciudades conservaron calles nombradas "calle del Generalisimo", plazas nombradas "Primo de Rivera", descubrí un país que no había juzgado sus criminales, los mismos que habían herido a mi familia hasta su tercera generacion. Porque soy de una familia enferma, una familia aún herida por una guerra que yo no conocí... No tengo yo en España derecho de ciudadanía, cuando no pasa un día sin pensar en ella, sin doler por una perdida que no era mía, pero que me persigue.

Un día conversando con una amiga mía sevillana de mi crisis de identidad, en Madrid, cuando había ya empezado este desengaño que provocó en mi lo de vivir en España, yo le dije que no quería ser Español, es decir formar parte de un país que se olvidaba de su Historia, que no quería que un Rey que no reconozco, me diera una identidad que por fin no era mía. Porque yo más que sentirme Español, me sentía Republicano Español… Yo había venido a España para quedarme allí un año y obtener de esa manera esta identidad, pero al vivir alli, renuncié poco a poco a pedirla. No tenía porque pedir lo que era mío, no tenía porque aplastarme delante de un Estado que me negaba como descendiente de Español, y que olvidándose de ella, negaba la Historia de todos los exiliados.

Por casualidad encontré su pagina web, su asociacion, y me puse a escribir este correo elecronico, porque quiero participar en su lucha, porque quiero que un día en España seamos reconocidos, que la lucha de nuestros abuelos o padres sea reconocida, que tengamos derechos de ciudadanía y que un tribunal nos devuelva algo que necesitamos: nuestra identidad...

Muchas Gracias por lo que hacen…
Alexis Guinot Abarca

 

 


 

Annette Galy: Escribir la historia de mis padres exiliados en Francia

 

La historia de mi padre ANTONIO GONZALEZ ALARCON que vino de Malaga hasta Cerdanyola del Valle con su mujer ANA DE HARO NAVARR y sus dos hijas MARGARITA y PEPITA. Mi padre paso la frontera con la division 26 y fue internado en el Campo de VERNET........; mi madre con parte de su familia, tres ninos, y abuela, pasaron la frontera y de tren en tren se encontraron en CAZERES. Despues bastante peripecias y sufrimiento el camino se paró en Cazeres.

Annette Galy



 

Salvador Valverde, un exiliado.

 


Estimados compañeros y amigos.

Leo con sumo interés vuestros frecuentes comunicados y creo oportuno enviaros una especie de ficha mía, ya que supongo tratareis de integrar un archivo de los pocos que vamos quedando de aquellos desgraciados años de la Guerra Civil,que nos tocó vivir en la infancia,y aún de largo exilio.

Yo vivía con mi familia en Madrid, pero pasé la Guerra integramente en Barcelona,desde Julio de 1936 ( cuando se produjo el levantamiento franquista) hasta fines de Diciembre de 1938. (Las tropas franquistas entran en Barcelona poco después: el 26 de Enero de 1939)

Salida de España: Yo pasé la frontera francesa ( con 14 años) por los Pirineos, a pié, junto a mi madre y millares de refugiados,entre la nieve, muertos de frio y hambre. Pasamos por Puigcerdá el 2 de Febrero de 1939.

Viaje a Argentina: (Después de pasar en Francia ocho meses,como refugiados, al estallar la Guerra Mundial, y con el temor a Hitler, por un lado, y a Franco , por el otro, decidimos viajar a Argentina. Tomamos el vapor "Massilia", en La Rochelle-Palisse,el 18 de Octubre de 1939. Llegamos a Buenos Aires el 5 de noviembre de 1939.

Argentina: Mi padre juró que no volveríamos a España hasta que desapareciera Franco. Aguardó 35 años. Falleció 4 meses antes que Franco. Yo me casé, tuve hijos y nietos. Me quedé en Argentina... De Noviembre de 1939 a nuestros dias. UNOS 66 AÑOS.

La Guerra Civil Española y el levantamiento franquista, obligándonos a mi familia al exilio ME ROBÓ UNA VIDA. No se si esa vida hubiera sino mejor o peor que la que me tocó vivir después...pero hubiera sido distinta. No creo que haya forma de que el Estado Español pueda encontrar una manera de "compensar" la incognita de lo que hubiera podido ser esa vida que NOS ROBARON a mi y a tantos millares de españoles.

Les agradezco todo lo que hacen por los Descendientes del Exilio Español
y me pongo a su disposición para lo que deseen.

Reciban un cordial saludo.

Salvador Valverde Calvo

 
 


 

 
 




 
 

Jesús Carrillo Chávez: Desde México, sobre D. Antonio Bravo Arias

 
Reciban un cordial saludo desde México.

Gracias a una nota periodística supe de su existencia y posteriormente busqué más información en Internet, y considero de gran valor la misión que están cumpliendo y deseo que logren todos sus objetivos.

Ahora entiendo un poco más acerca de lo que fue el exilio y el papel que jugo el Gral. Lázaro Cárdenas en todo esto, debo confesar que al igual que muchos mexicanos ignoraba lo que había ocurrido en ese entonces.

Mi interés por saber acerca de los exiliados tomo fuerza hace dos años, cuando inicié un instituto de capacitación laboral en el área de panadería y repostería, me dediqué a buscar si en México ya había existido antes algo igual, fue entonces que recurrí a una variedad de fuentes de información y encontré una revista llamada Pan, fundada por Don Antonio Bravo Arias, me interesó primero el contenido y algo que me llamo la atención es que Sr. Bravo siempre pugnó por la profesionalización del gremio panaderíl.

En sus editoriales siempre se preocupaba por el mejoramiento de los panaderos y del nivel de vida de los mexicanos, profesó un gran amor hacia México y su cultura, y luchó por hacer que nuestro país estuviera a la par de los desarrollados, sin duda un hombre visionario y adelantado a su época, como muchos que le acompañaron en el exilio.

Fue en una revista española llamada Molinería y Panadería donde encontré una nota necrológica donde explicaba que había nacido en Madrid y había salido exiliado a México con su familia.

Al buscar más datos supe que su hijo- que curiosamente nació el mismo día que arribaron al puerto de Veracruz- continua con su obra, supongo que él es parte de lo que ustedes llaman el exilio vivo.

En fin encontré que uno de los deseos del Sr. Bravo fue que en México se creara una escuela profesional de panadería. Hoy a pesar de todas las adversidades estoy tratando de abrir una escuela que lleve su nombre, siento que es algo merecido para alguien que innovó en nuestro país.

En el mes de octubre del año pasado intenté hacerle un homenaje y mostrar su obra, desafortunadamente no me fue posible encontrar información sobre el exilio. En Veracruz no cuentan con ningún dato a pesar de que fue la puerta de entrada a nuestro país. En la embajada española y en particular en la oficina del Ministerio de Cultura tampoco tuvieron datos.

Debo confesar que al igual que miles de personas al escuchar la palabra holocausto, siempre pensamos en el genocidio judío, hoy precisamente leí en el diario que la ONU recordaba a los 1.3 millones de judíos del holocausto, pero fue gracias a ustedes que me enteré que hubo republicanos españoles en ese genocidio, y me uno a su propuesta para que el mundo conozca la realidad de este triste capítulo de la historia, por lo que cuentan con un servidor, ojalá y se pudiese llevar a cabo aquí una exposición donde se observe la realidad del exilio y comencemos a quitar muchos mitos.

Se que en el Politécnico y UNAM existen placas conmemorativas a los profesores exiliados, pero falta dar a conocer la obra de gente como Don Antonio Bravo y Don Amando Farga entre otros.

Es mi deseo que se escuchen sus demandas y se haga justicia,por el bien de toda la humanidad.

Atentamente:

Jesús Carrillo Chávez

 



Rafael Miranda: sobre las “escuelas del exilio” y en particular las que se inspiraron del pedagogo y resistente francés Celestin Freinet, presentado el 17 de abril 2005 en Annecy, Francia,con motivo de la conmemoración de la II Republica española y de los españoles resistentes muertos en el Plateau de Glières.

Mesdames et messieurs

C'est avec un grand plaisir que je m'adresse à vous, à l'occasion du 74 ème anniversaire de la création de la 2 ème république espagnole et du 61 ème anniversaire des combats du Plateau de Glières.

Invité par l'Amicale de la résistance espagnole, c'est pour moi un grand honneur de vous faire part de mon témoignage, en tant que fils d'une réfugiée espagnole au Mexique.

Vous avez commémoré pendant des années la lutte héroïque des résistants espagnols et français, contre l'occupation nazie. Vous-mêmes vous avez eu le courage exemplaire de participer à ces combats. Avec persévérance, vous avez appris aux nouvelles générations ce qu'avait été le passage de la frontière, les camps des réfugiés, les compagnies de travail et le maquis.

Aujourd'hui, permettez moi de m'adresser à vous pour vous évoquer une lutte qui vous est chère. Celle de la liberté en temps de paix, entreprise, par des éducateurs espagnols républicains.

Lors que j'étais étudiant, boursier du gouvernement français, le philosophe Castoriadis m'a enseigné que, « Nous ne pouvons pas changer ce qui s'est passé, mais que nous pouvons bien changer la façon de l'interpréter.»

Dans l'Espagne de Franco, des générations entières ont appris que l'histoire récente de leur pays ressemblait au règne des «vainqueurs» sur le destin des «vaincus». L'expérience de l'exil espagnol au Mexique, est bien la preuve que cette version était une manipulation inspirée de l'intolérance et de la haine. Voici pourquoi, selon moi.

L'exil espagnol de 1939 a entraîné loin de leur pays une grande majorité d'intellectuels, d'artistes, d'écrivains, de scientifiques et de professeurs. Toute une génération a été perdue pour l'Espagne, mais elle a su fructifier ailleurs : en France en participant à la Résistance et à la libération, au Mexique et ailleurs en Amerique Latine, en s'intégrant à la vie sociale et culturelle.

L'arrivée d'au moins 40 000 réfugiés espagnols au Mexique, grâce à la solidarité et à l'engagement du peuple mexicain et du gouvernement Cardenas, porteurs d'un projet de société, nous rappelle le monde de la grande politique. Ce monde aujourd'hui tellement éclipsé par le politiquement correct.

Malgré le passé colonial et les difficultés de la réconciliation des esprits - la République Mexicaine avait réussi à se rendre indépendante de l'Espagne en 1810 - des milliers d'hommes et femmes ont vu dans l'agresseur des républicains espagnols, les traits du totalitarisme et ils ont ouvert leur cœur à ce peuple ibérique persécuté.

Ce geste a été pleinement récompensé. Les enseignants républicains ont trouvé un terrain fertile, même si leur travail se développa souvent dans le silence. C'est vrai que leur intégration, qui a eu lieu malgré les différences entre les nouveaux arrivés, n'a pas été toujours sans contraintes.

Auparavant un des premiers républicains de cette jeune nation, Benito Juarez, correspondant de Victor Hugo, avait séparé l'église de l'Etat en 1858. Au moment où l'Europe était plongée dans la deuxième guerre mondiale, les valeurs de l'éducation républicaine avaient réuni, une fois encore, les idéaux du peuple mexicain avec ceux de la France en guerre et ceux de l'Espagne républicaine en exil.

Permettez moi de vous dire que j'ai eu la chance d'avoir été formé par ces enseignants au drôle d'accent, dans les classes du Colegio Madrid et de la Escuela Manuel Bartolomé Cossio. Celle-ci, fortement inspirée par l'enseignement du pédagogue français et également résistant Célestin Freinet.

A ces noms, il faudrait ajouter, pour être juste ceux d'autres «écoles de l'exil», fondées avec le concours de la Secretaria de Educación Publica: il s'agit de l'Academia Hispano-Mexicana, l'Instituto Luis Vives, l'Instituto Hispano-Mexicano Juan Ruiz de Alarcon, aussi bien que les collèges de la Fundación Cervantes , dans les villes de province de Tampico, Jalapa, Torréon, Cordoba, Veracruz y Texcoco. S'ajoutent d'autres écoles, aussi inspirées de la « pédagogie active » et de la « liberté d'expression de l'enfant », comme l'Escuela Experimental Freinet et l'Escuela Emilio Abreu Gomez.

A cette liste générale on doit ajouter la Casa de España devenue le Colegio de México, une des institutions d'enseignement supérieur des plus prestigieuses. D'autres institutions comme la Universidad Nacional Autónoma de Mexico ont aussi bénéficié de la présence de milliers des ces enseignants espagnols issus de l'exil.

Une expérience exemplaire d'éducation républicaine s'est développée à destination des enfants espagnols orphelins. Ces 460 mineurs non accompagnés, mieux connus comme «los niños de Morelia», sont arrivés au Mexique en âge scolaire et ont bénéficié de l'accueil d'une communauté éducative dans l'état fédéré de Michoacán.

Aujourd'hui la communauté internationale essaie de faire valoir les droits des réfugiés, décrits dans les textes des conventions internationales de 1951 et autres. Comme hier, on continue à se battre à l'école et ailleurs pour un monde dans lequel les hommes et les femmes soient maîtres de leur destin. On continue à se battre pour un monde dans lequel on aime la liberté, parce qu'on aime la liberté des autres. Voici la définition par excellence de l'éducation laïque à laquelle ont donné aussi leur vie beaucoup d'enseignants du monde entier.

C'est pour cela, mesdames et messieurs que j'ai voulu rendre hommage à ces passionnés de la liberté, en donnant ce modeste témoignage. Ces passionnés de la liberté qui ont été et qui continuent à être les enseignants espagnols républicains, réfugiés au Mexique.

Merci de votre attention.

 

 

 
 




Alejandro Dávila: Con motivo de la conmemoración de la Republica Española (2004)
 

Mi nombre es Alejandro Dávila Saavedra , soy hijo de Don Francisco Dávila Moreno y Lidia Saavedra Ortega.
Mi padre fue un exiliado que vino desde Saint.Siprient Francia en el Winnipeg ( pasajero 962) , luego se frustro su vuelta a España en eso años para luchar en los Pirineos por varios asuntos que no viene el caso ahora contar.

Mi padre fue oficial , Comisario Político del Ejercito Republicano en la división de Tanques , bajo pena de muerte hasta el año 1960 recién pudo retornar a su país en el año 1961 y ya habíamos nacido sus tres hijos aquí en la Argentina . Amelia .Paco y yo .
Para colmo pasamos la dictadura militar Argentina con amenazas de muerte a toda la familia ...en fin una tras otra.
Es larga la Historia...y me alegra encontrar a hijos del exilio como yo...

Les adjunto un discurso que he pronunciado con motivo de la conmemoración de la republica Española este año 2004 y espero poder seguir en contacto con ustedes y aportar a recuperar para el pueblo Español la parte de la memoria y de la Historia que ha perdido y que han ocultado e intentar todavía ocultar y tergiversar.

La historia la escriben los que ganan , eso quiere decir que hay otra historia..".Lito Nebia"
Un fuerte y republicano abrazo desde la R.Argentina donde me ha tocado por los avatares de la vida y de la guerra nacer.
Alejandro Dávila

 



Asunto: Reconocimiento de la condena de mi abuelo

Estimados amigos y amigas,

Despues oir en "france culture" el programa "la mémoire des vaincus", he decidido hacer acto de memoria para mi abuelo, republicano, muerto en carcel, en 1947 en Valencia, condenado a muerte.

Aqui teneis el correo que mando al ministerio ese dia.

Me agradeceria si ustedes podian darme informaciones sobre lo que pido,

un saludo cordial

Carolina BENITO


From: carolina benito
To: Maria Tereza Fernandez de la Vega ; chef de cabinet ministère
Sent: Thursday, March 10, 2005 3:03 PM
Subject: recnocimiento de la condena de mi abuelo

Sra Ministra,

Estoy informada de la acion del govierno espanol sobre la situacion de las victimas de la guerra civil y del franquismo.
Me alegro de esa decision, que permite a los españoles de mirar su historia sin "odio" pero con la preoccupacion de ver, analizar y reconocer los que han suffrido.

Soy una de los descendientes del exilio espanol.

Mi abuelo, Guillermo BENITO-SAEZ, fue republicano. Sus hijos mayores, a su lado, communistas, o anarquistas.
Al final de la guerra, sus tierras, almacen, fueron confiscados.
En 1939, uno de su hijo se fuera en Francia, otro fue matado huyendo en un barco.
Mi abuelo fue incarcelado en la carcel de Valencia, y condenado a muerte.
Murio siete anos despues de las privacionnes en la carcel.
Al final de la guerra, mi padre tenia 15 anos, y quedaba el mayor de tres hermanos mas pequenos.
Como el nombre BENITO-SAEZ estaba marquado en las listas de la patronal,
no pude encontrar trabajo,
A la muerte de su padre, en 1947, mi padre elige el camino de Francia donde ha fundado familia.

Ahorra estoy, con esa historia que ha marcado mi vida,

Lo que quiero hoy, es reconocer la memoria de mi abuelo, que no he podido conocer,
que era un hombre muy cultivado, un humanista, al decir de sus hijos.

lo que quiero es que Espana puede decirme como ha sido preso, cuales fueron los considerandos de su condena porque era "legalista" de la republica, que ha defendido esa idea con su vida.

Mi padre tiene hoy 80 años. SU vida, su familia fue desgarrada por el franquismo.

Creo que si mi padre podia ver la memoria de su padre reconocida por Espana antes el final de su vida, seria un alivio para el y toda mi familia que se quedo en Espana. Sería un homenaje a un hombre con conciencia recta.

Gracias por decirme los tramites que debo hacer para eso.

Perdoname por mi aproximado espanol.

Le agradezco la atencion que pueda prestar a esa carta

Carolina BENITO


Ángel Trapero Ballestero: LA CULTURA DE LA REPÚBLICA

« ¿Porqué en 1930 y en 1931 se concertaron tantas personas de alto prestigio cultural para reclamar la proclamación de la Segunda República Española?

¿Porqué surgieron tantos talentos durante el periodo republicano?

¿Porqué tantos pensadores, creadores artísticos, tantos educadores, tantos transmisores de información, nacidos en España o fuera de ella, ofrecieron heroicamente sus vidas para preservar el acervo cultural republicano frente a la agresión de las hordas incíviles?

¿Porqué se movilizaron los intelectuales del mundo entero desde aquel luminoso 14 de abril de 1931 en defensa de la República Española?

¿Porque los sublevados trataron de destruir con tanta saña a todo aquel que representaba la estructura cultural de la Segunda República?

Ciertamente, no fué por casualidad.

Fué, porque para todos, por doquier,“República española” es sinónimo de “Cultura”.

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Para expresar esto, esbozaré, a continuación, unas cuantas pinceladas que se me antojan significativas. Son, voluntariamente, de valor relativo por lo personales.

Reflejan, eso sí, mi visceral identificación con la República Española.

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El régimen republicano no apareció inesperadamente. Por los años 30 y 31, correteando por las inmundas moradas en que vivían los servidores del llamado “Patrimonio Real”, en la calle de Bailén de Madrid, nuestras madres, y, sobre todo, nuestras abuelas, nos reunían para enseñarnos una serie de canciones. La primera de ellas, el Himno de Riego. El “Himno” porque según nos explicaba Doña Petra González Díaz, era el que recordaba mejor a un personaje clarividente que supo ver, ya en 1815, que el porvenir de Progreso para España tenía que pasar primero por ofrecer a los territorios americanos “Pactos igualitarios de cooperación y de solidaridad” en vez de las inanes propuestas que se les siguen haciendo, aún hoy. Tanto el general Don Rafael del Riego como Don José María Torrijos, nos decía Dna. Petra, fueron exterminados por ello. Aquella canción, y otras similares las cantábamos todos, todos los días, y a voz en grito. Recuerdo con agrado que en las reuniones de « Palacio » se mencionaba a una persona que apreciábamos mucho y de la que recitábamos poesías como ésta: « De la Libertad » “Quiero que seas soldado. Pero soldado raso. Sin galones, ni estrellas. Sin ningún agasajo”. Se trataba de Don Enrique Díez-Canedo. Profesor de francés.

En el propio Palacio Nacional se nos enseñaba a unir el concepto de República con el de Cultura.

Quizás consecuencia de ello la inmensa alegría con que recorrí la calle de Alcalá desde el número 187 hasta la Puerta de Sol durante la tarde del 14 de Abril de 1931, enarbolando la bandera tricolor que mi abuela había confeccionado en « Palacio ». Bandera que, desde entonces, no he dejado de llevar, ni un sólo día, ni en los exilios, ni en cárceles, ni en campos de concentración.

Nuestros maestros nos explicaban en la Escuela, llenos de esperanza, cómo el Gobierno iba tomando las decisiones de 1932 y 1933 por las que se multiplicaría al máximo el número de educadores. * Asimismo que había que respetar a las flores y a los árboles, símbolos de vida. * Al tiempo que nos trajeron a la Escuela de Jaca a los deudos de Fermín Galán, y a la Señora madre de Ángel García Hernández. * Los textos en que íbamos aprendiendo a leer eran no ya los preparados absurdos del Catón, sino “Platero y yo”, y poesías de Rabindanah Tagore, de Zenobia y de María Zambrano.

Vivimos cómo las autoridades potenciaban al máximo las esperanzas que había despertado la “Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas”, y la “Institución Libre de Enseñanza”. * Tuvimos Maestros que se habían forjado en el “Centro de Estudios Históricos”, como D. Ernesto Jiménez Astorga. * Vibramos al ver cómo florecían por doquier obras de creación artística. * En las Escuelas, se nos incitaba a crear, a ver la naturaleza de otra manera, a ser solidarios con todos los habitantes del Planeta, a saber empaparnos de poesía y de literatura, de pintura y de escultura. * En las Universidades, se fomentaba entretanto un espíritu de rigurosa crítica y de investigación como nunca había habido, hasta entonces, en aquellas proporciones.

Mas tarde, en las horribles circunstancias de la guerra que nos impusieron, presencié cómo las autoridades legales apartaban soldados, tan necesarios entonces en el frente, para poner a salvo de los salvajes bombardeos de la marina facciosa y de los criminales “Stukas” alemanes, las obras de arte existentes en Avilés. * Para que se aprecie la importancia de este hecho baste con decir que la persona encargada de llevar a enterrar en el cementerio tan preciadas obras, fué condenado, únicamente por ello, a 20 años y un día de privación de libertad. * Asimismo asistimos en casa de unos amigos en la que íbamos a jugar una vez por semana, cómo un sacerdote daba la bendición a la señora de la casa, medico de profesión, para que, “mutilase al día siguiente lo mas posible a los heridos “rojos”, “cortándoles los dedos de la mano derecha si son artistas o profesores”,gritaba el sacerdote.

Fuimos escuchando entonces cómo en semanales charlas el ex-General sublevado encargado de la propaganda decía por Radio Sevilla: “Hoy hemos cogido en tal ciudad al Maestro, o al Telegrafista. Hemos hecho salchichas con su hígado y nos las hemos comido”. Simplemente porque la República había encargado a los maestros y a los telegrafistas difundir información y cultura.

Hemos sabido todos cómo se ensañaron con el Poeta Federico. Hemos presenciado con qué dignidad moría, en las proximidades de los campos de concentración de la Cataluña francesa, el Maestro del teatro y de la poesía. El defensor de la República.

Seguimos sintiendo un profundo e intimo orgullo cada vez que, al enterarse por doquier en el mundo de que somos “indígena de Madrid”, los interlocutores recuerdan con admiración la “Defensa de Madrid”, el heroísmo de sus defensores y de sus artistas. En los años duros que me ha tocado vivir la conciencia de representar en alguna manera aquella Gesta me ha dado ánimo, y me ha impelido a seguir adelante en nuestro empeño.

De los 35.000 llegados de todas las latitudes, escritores, artistas, cinestas, vinieron a aportar su decidido apoya a la República:

De André Malraux a Ernesto Hedmingway,

De John Dos Pasos a Wystan H. Auden,

De Arturo Koestler a George Orwell,

De Alejo Carpentier a Pablo Neruda,

De Joris Ivens a Roman Karmen.

Vinieron asimismo a defender los ideales que representaba en grado eminente la República Española:

José Broz, “Tito”, Willy Brandt, Walter Ulbricht, Artur London, Henri Rol-Tanguy, Lazslo Rajk, Luigi Longo, Georges Dimitrov, Pietro Nenni, Palmiro Togliatti, André Marty, Pierre George, el „Coronel Fabien“, el Mariscal Malinovsky, entre tantos otros.

Por haber tratado personalmente a muchos de ellos, he sentido entusiasmo al percibir todo lo que han ofrecido a los pueblos del mundo los miles de creadores republicanos que tuvieron que abandonar España en 1939. Los Severo Ochoa, Manuel de Falla, Pablo Ruiz Picasso, Manuel Garcia Pelayo, Félix Gordon Ordax, Antonia Mercé, Gallego Rocafull, Alberto de Onaindia, Buñuel, Max Aub, Antonio Espina sembraron, por donde fueron, obras insignes: musicales, poéticas, científicas, técnicas, educativas, lingüísticas o pictóricas, arquitecturales, editoriales, y en todo caso, humanas y solidarias. En Buenos Aires o en México, en Praga, en Puerto Rico o en California, en París o en Londres, en Uagadugú, en El Cairo o en Moscú, los Universitarios españoles, (de los que tuvieron que exiliarse un 86% en 1939), dejaron una huella imborrable de que

la República, en España, es, fundamentalmente, Cultura.

Angel Trapero

 

Queridos Compañeros:

Realmente fue un gusto volver a la Federación luego de tantísimos años junto a algunos de los que quedaron de esa gesta tan importante para la humanidad como lo fue la Segunda Republica española y la guerra civil; de la cual muchos de nuestros padres han participado y sufrido en forma directa no solo la acción misma de la guerra sino sus consecuencias , la cárcel, los campos de concentración , luego, el exilio político ; la ausencia de sus familiares y seres queridos, y como constante la ininterrupción, un corte en la retrasmisión de la experiencia social , política e histórica en la propia España de la experiencia revolucionaria de la Segunda Republica y las enseñanzas de la Guerra Civil , al punto de parecer diferentes historias al oído de las nuevas generaciones de Españoles nacidos en la península o directamente de historias inenarrables o desconocidas.

Al parecer nosotros pudimos tener esa ventaja , esa suerte , casi un privilegio , la de poder recibir y algunos la de continuar con esas tradiciones tan españolas de lucha , de valores revolucionarios y de moral revolucionaria ,en la Argentina y en otros países , pero que en España de una u otra forma intentaron liquidar de las cabezas y de los corazones de los españoles y de su juventud, y que casi lo han logrado.-

Me dio mucho gusto reencontrarme con los hijos de aquellos hombres y mujeres que como yo vivimos al calor y nos nutrimos del ejemplo de los ideales revolucionarios que llevaron a nuestros padres a sacrificar y entregar lo mas preciado que es la propia vida por un ideal y una causa justa como lo fue el de detener al fascismo.-No puedo alejar de mi mente el momento de la muerte de mi padre quien al oído me decía:-Que manera mas horrible de morir Alejandrito....- Él , tal vez había soñado otra muerte , otra forma de morir y no en una camilla de un hospital de un paro a su corazón tan generoso y sabio, tal vez su ilusión era otra...

Cada uno de nosotros discurrió por entre esas ideas , con esos ejemplos de vida......cada uno de nosotros se nutrió de todo ese bagaje , de esa experiencia.... con esos valores.-

Ahora a tantos años de esa inolvidable gesta , a tantos años... aparece en la propia España una leve brisa , como si la historia en su tozudez no quisiera cerrar definitivamente esas hojas escritas con tanta sangre con tanta esperanza y con tanta valentía e ilusión ....es como si la historia no quisiera darle vuelta a la pagina y la dejara abierta en ese capitulo como si intentara que la releyéramos ....como si todavía habría algo mas para escribir en ella o para recordar como fue en verdad.

Aparecen entonces los ojos de los muertos a través de la tierra , sus brazos abiertos que nos tiran a ella y nos piden que no los olvidemos ,que la historia a pesar de que la escriben los vencedores debe ser escrita por sus victimas y sus héroes anónimos.

Me parece mis queridos amigos y compañeros que el camino es por ahí , por donde manda el corazón y la propia necesidad de un pueblo que llama a poder reconstruir una historia trunca, incompleta.
¿ Acaso por que vienen de España a buscar.... que cosa? sino la historia que les omitieron y vedaron...y ¿ por que los jóvenes son los que demandan esas historias buscando donde están sus muertos?, que es una forma de comenzar a construir o reconstruirla para las generaciones que vienen.

Esas historias no son mas que historias de ilusiones, de esperanzas de una época ; de la utopía de vivir humanamente mejor. Lamentablemente las miserias de los hombres y de sus creaciones hacen e hicieron que esa tarea tan importante sea opacada por la división , y la incomprensión de la magnitud de la misión a alcanzar....pero creo que es un obstáculo que la propia causa que enaltece deberá sortear.
Quería contarles estas cosas y decirles como era mi "mirada" sobre este tema planteado de la Federación y la Republica....Tal vez la gran tarea no sea "recuperar un edificio" sino la gran tarea sea recuperar a los hombres , recrear una historia , recuperar la memoria , sus voces y las ideas para todos los Españoles , Argentinos Mexicanos ,Chilenos, Rusos , etc la gran diáspora que dejo esta historia repartida en todo el mundo...tal vez esto comenzó de una forma....tal vez sirva como inicio de algo con mayor proyección... tal vez no y estas ideas que les acerco no sirvan para nada.

Me imagino juntando recuerdos de vida , voces envejecidas , imágenes con los ojos cristalinos y el pelo cano manos arrugadas y el corazón.....el corazón casi intacto. Y luego de recoger todo eso devolvérselo a sus dueños , a España y a los españoles que tanta falta le hacen esos pobres hombres con la mitad de su historia ciega .-

Una frase que quedo dándome vueltas en la cabeza de un viejo Español que se retiraba y que cuando lo hacia nos decía a Patricia y a mi que estábamos sentados en una mesa hablando. Dijo: -Igualmente a la Republica la tengo dentro mío soy Republicano de sentimiento- o algo así , como diciéndonos algo....
Bueno espero que sirva de algo todo esto

Un abrazo

Alejandro Dávila


   


Daniel Eizaguirre Torres: ¿Cuánto valgo yo frente a Vargas Llosa?
 


Señores y señoras:

Tuve un padre que a mis ocho años de edad en 1973 rodeamos mi hermano, hermana madre y yo. Le preguntábamos dónde estaban nuestro tíos y abuelos. Le pedíamos que hablara sobre su familia y vida en España. Cuando abrió la boca para hablar rompió en llanto. Vivimos con un padre muy lindo y sensible, políglota, que podía llenar un crucigrama en minutos. Nunca quiso ganarle más de 7% a los productos que vendía porque consideraba que más allá de eso era un robo a los seres humano.

Siempre se quedaba callado por horas mirando hacia arriba. Tuvo siempre explosiones emocionales y decía que no se debía mentir nunca, nos castigaba cuando mentíamos. Sólo hablaba de lo que pudo comer cuando era niño. No nos explicábamos porqué un ser tan inteligente vivía en esa miseria emocional tan marcada. Hablaba de vez en cuando acerca de bombas y gente corriendo y muriendo. Todos los diciembres se encerraba en su cuarto y no salía por días. Era tan lindo pero tan miserable en lo que sentía. Cada vez que yo le hablaba de nacionalizarnos comenzaba a gritar que lo iban a encontrar y deportar a España y que le quitarían su pasaporte. Se desesperaba y asustaba. Nunca imaginé yo que eran los traumas del pasado porque la U.R.S.S. en los años 40 buscaba a los escapados y los mataba. Él mantuvo ese miedo desde esa época.
Logró hablar completamente en 1991 porque yo, su hijo, Daniel Eizaguirre, fuí a España a buscar acerca de su vida. Pasé hambre y miserias y sufrí el maltrato institucional. Se burlaban de mí cuando trataba de buscar a mi padre en las bases de datos. Llegué a Barcelona sin saber que mi padre había cambiado de nombre y toda su vida era un secreto. Sufrió tanto que no pudo más cargar ni con su verdadero nombre y tuvo que mantenerse callado hasta al lado de los mismos españoles cuando le hacían preguntas.

Era nacido y criado en Cataluña de origen Murciano. Ya de niño conoció los horrores del bombardeo de Barcelona y no pudo hablar de ello sino hasta el día que lo puse entre la espada y la pared. No existía en España y al amenazarlo con que yo me mataría si no hablaba, él tuvo que decir que yo tenía razón de decir eso. Antes de eso se encerró en el baño y comenzó a llorar y mi madre se asustó mucho. Salió del baño y dijo: "Daniel tiene razón, yo les he mentido, pero yo no hice nada malo nunca, sólo tenía miedo y rabia, perdónenme."

Yo permanecía en España, ilegal, pobre, triste, traumatizado por no saber quién era mi padre. Luego de recibir su carta mi vida empeoró, me convertí en una persona amargada y triste. Enfermé de Fibromialgia y a pesar que me estoy curando mi vida ha sido un infierno desde ese día. Afortunadamente mi padre murió en el año 2000 con una sonrisa porque él decía que no tenía nada que esconder.

He pedido al consulado que me den una carta que pruebe que mi padre estuvo inscrito allí (Consulado de España de Caracas, Venezuela) y siempre me dicen de la manera más grosera: "No se puede" y toda respuesta a cualquier pregunta es: "No sé". ¿Qué puede uno pensar del país de mi padre con ese tipo de trato?

Yo lo que quiero es dignidad y que mi padre y abuelo descansen en paz. Yo sufrí una guerra que no viví. Hay heridas muy profundas. Mi madre cuidó de mi padre hasta la tumba y mi madre decía que él llebava muchas heridas en el alma y por eso lo aguantaba con amor. Nunca tuvo a más nadie que nosotros quienes le dimos amor y abrazos. No es justo que mis hermanos, madre y yo sintamos esta orfandad por parte del Estado Español. Nadie nos ha llamado para decirnos que nos puede ayudar en nombre del Estado. En 1992 la encargada, en ausencia del cónsul de España en Venezuela, me dio como respuesta: "No le podemos quitar el ojo al tuerto". Es apenas ahora cuando yo veo que mi vida está más o menos recuperada. En esa época (1992) no sabía ni cómo pedir ayuda y ni qué preguntas hacer. Y la respuesta siempre fue: "NO SÉ" o "NO SE PUEDE".

Un hijo de italiano aquí en Venezuela se siente orgulloso de ser hijo de Italiano. Un hijo de norteamericano se siente apoyado. Pero un hijo de Español no siente nada, allá se encargan de hacernos saber que somos "medio españoles" con derecho a no serlo y a sentir hasta vergüenza porque estamos pidiendo limosnas al Estado español.

NO ES JUSTO. Sufrí una guerra que no viví y no saben lo que me ha costado tratar de romper el eslabón de rabia y dolor que un ser humano arrastra cuando vive los horrores que vivió mi padre. ¿Cuánto dolor no yace aún en la descendencia española sin que alguien tienda una mano? ¿Qué sería de nosotros si grupos de gente tan sensibles y humanos como los de www.exiliados.org no existieran? Ellos han hecho lo que nadie nunca ha hecho por mí, yo no tengo palabras para agradecerles lo que han hecho por mí. Ellos tuvieron el tiempo y el dinero para enviarme mensajes de esperanza y para representarme ante el Estado Español. ¿Saben lo que significa escucharme y ofrecerme ayuda cuando nunca nadie lo había hecho ni siquiera cuando yo estaba en España mendigando con la verdad en la mano? Esos señores y señoras de esas organizaciones (más las que aún no conozco) se merecen lo mejor del mundo.

Un dirigente de una de esas organizaciones me dijo algo que es muy cierto. Me dijo que yo representaba para cualquier funcionario de gobierno una pérdida de tiempo para tomarse un café y fumarse un cigarrillo. Estoy seguro que eso es cierto. Yo estoy criticando con bases ciertas, yo estoy sangrando por la herida y llevo esta sensación desde que comencé a pedir ayuda. Tengo por escrito la negación de nacionalidad española. Pero el cónsul ni se dignó en preguntarme porqué no existía la carta de nacimiento de mi padre en España ni me habló que existía una ley llamada "Por simple presunción" con la cual podía nacionalizarme. El Vicecónsul de España en Valencia y Valera (dos ciudades venezolanas) fueron excelentes personas pero en el consulado lo único que he encontrado es maltrato, burla y humillaciones. Y lo peor de todo es que no tengo nada que pueda probarlo más que las mismas opiniones de otros hijos de españoles. No tengo cartas certificadas que prueben que allí me han dado esas respuestas y por eso el defensor del pueblo en España no puede aceptar mis quejas a menos que estén documentadas. El defensor del pueblo tiene razón, pero... ¿no existe un periodista que tenga un poco de valor en España que entre con una cámara escondida a un consulado y lo pruebe? ¿O es que todos los periodistas se decican a perseguir toreros y famosos? ¿No hay nadie allá con un poco de sentimientos? No saben ustedes a cuántos periódicos he pedido ayuda y no he recibido ni siquiera un "GRACIAS POR HABERNOS ESCRITO".

Pero no debo recriminar a todo el Estado español. Debo reconocer que el decreto del Rey del 10 de Setiembre es una señal digna de que quieren destapar lo que se tapó todos estos años. Y debo reconocer que lo que está haciendo el nuevo gobierno es muy lindo y me llena de esperanza. Veo que sí le están buscando solución al asunto. Ojalá hasta publicaran esta carta en un periódico o me entrevistaran para que el pueblo español sepa lo que sucede con su propia sangre fuera de sus fronteras. En España no saben lo que sucedió en la dictadura. Y es un crímen encubrir la verdad acerca de todo el dolor de los exiliados. Es un crímen hacer la vista gorda ante lo que sufrió mi abuelo, padre, tío y tía y abuela. Historias como esa deben ser contadas y debemos engrosar la lista de personas sensibles y bellas como los de www.exiliados.org </exchweb/bin/redir.asp?URL=http://www.exiliados.org> y www.memoriaporcatalunya.org </exchweb/bin/redir.asp?URL=http://www.memoriaporcatalunya.org> para velar por todos y cada uno de esos pobres seres humanos marcados unos por los hechos reales y otros por las cadenas del dolor que pasan de una generación a otra.

Yo he tenido algo de suerte en mi vida porque abandoné todo cuando me dí cuenta que un ser humano que no conoce bien el pasado de su padre y de su madre es un ser castigado por la tristeza. Un ser que no conoce su propia historia la repite emocionalmente. Yo he logrado domar mis rabias y tristeza, no completamente, pero he logrado cortar la carga genética. Pero no creo que muchos hayan logrado eso. Hasta la Biblia dice que la maldición pasará de padre a hijo. Esa maldición es cierta, si no hay tranquilidad en un ser humano no conocerá el amor y quien no conoce el amor traspasa esa falta de amor a la siguiente generación. La biblia era un tratado de psicología, por lo visto.

Bien, señores. Mantengan en mente que hay dolor escondido en aquellos que sufren los embates de la guerra. Pero la guerra no es sólo bombas y disparos, la guerra es el odio que hay entre seres humano. Y hay odio cuando hablamos mal de nuestros semejantes, cuando golpeamos a un niño, cuando le gritamos, cuando no los amamos. Mientras defendamos nuestras tradiciones, nuestro modo de ser, mientras luchemos por un símbolo, patria o lo que sea habrá guerra y dolor. El amor no nace, siempre estuvo allí esperando que nosotros dejáramos de cubrirlo con nuestras ambiciones personales. Yo no practico ninguna religión pero he escuchado miles de veces que un señor llamado Jesús dijo: "DÉJALO TODO". Yo lo dejé todo y me olvidé de mí mismo y pude devolverle algo de alegría a mi padre al hacerlo confesar. Si volviera a nacer, pasaría de nuevo hambre y angustias con todo el gusto del mundo con tal de volverlo a ver sonreír como sonreía cuando nos contaba todos los detalles de su vida. Había sufrido tanto que contaba lo del bombardeo riéndose y contaba cómo él y otros niños mentían diciendo que sus madres les preparaban pollo guisado con papas. Mentiras de niños, ni siquiera comían. Contaba cómo vagaba por las calles buscando comida, teniendo pocos años de edad.

Contaba cómo lo trataban en el albergue de menores de Barcelona. La mayor parte del tiempo les metían miedo y los golpeaban. Pero había otros que les daban amor y cariño, pero conocieron más que todo el maltrato y el miedo y el constante recuerdo de sus instructores de que eran hijos de enemigos de Franco y por eso estaban allí. Eso no se le hace a un niño, eso no se hace. Por eso todo niño frente a mí es mi hijo porque él está copiando y recordando los cuentos de mi padre, y yo sólo tengo palabras de amor y aliento para cualquier niño que esté frente a mí. La guerra se comienza cuando no amas a un niño, cuando lo maltratas, ese niño será un tirano algún día.

Yo le pido al Estado español que mire mi caso y el de todos los que como yo aún padecemos. Disculpen que no sea yo un escritor famoso y no escriba tan bien como ellos. Disculpen que yo no sea Maradona ni Ronaldo para que me ofrezcan pasaportes regalados. Maradona pedía pasaportes para amigos de él y todos corrían a dárselos. Yo, que soy hijo de español, que nunca cambió de nacionalidad porque era lo único que le quedaba de su tierra, tengo que mendigar que me escuchen. Otros ni siquiera saben que hay organizaciones que desean destapar la historia.

¿Cuánto valgo yo frente a Vargas LLosa? No lo tomen como que estoy contra ellos, al contrario, son ejemplos de personas. ¿Cuanto vale Maradona frente a mi? Yo tengo más moral y dignidad que Maradona y tengo más derechos que él. Yo no soy amigo de los famosos ni me codeo con alguien que me pueda "enchufar" con alguien del gobierno. Yo sólo le quito unos minutos para tomar café y fumar un cigarrillo. ¡Caramba, discúlpenme por no ser famoso y no pueda contar chismes de los toreros! Discúlpenme por hablar con otro acento. Puedo hablar con acento español, puedo hablar muchas palabras catalanas porque las aprendí cuando languidecí allá por dos años y medio. Puedo hablar inglés, francés y alemán pero no tengo porqué cambiar mi acento para ser aceptado.

Yo siento amor por la tierra de mi padre y tengo dolor por no haber tenido nada más que mi padre y un par de amigos de él allá. El resto de mi familia, la del verdadero nombre, está en Murcia. El verdadero nombre de mi padre era Angel Rostán Abellán, nacido en Barcelona, pero su pasaporte decía Ricardo Eizaguirre Gallardo, nacido en Sestao. Cambió fecha de nacimiento, lugar y todo su pasado pero lo persiguió toda su vida el recuerdo de todo eso. Ricardo Zamora lo contrató en Caracas para jugar en el Barcelona en mil novecientos cincuenta y algo, pero mi padre no se presentó al momento de la partida porque se encontraría con su pasado amargo. Dejó la fama y el dinero por seguir una vida triste. Pero no importa, gracias a eso conoció a mi bella madre y nacimos mi hermano Ricardo, yo (Daniel) y mi hermana menor Ana.

En el Archivo Oficial de Cataluña permanacen las cartas que mi padre le enviaba a su abuela en Murcia, ni siquiera pudieron ser enviadas y permanecen archivadas bajo secreto de guerra. Una funcionaria digna de ser respetada rompió las reglas para poder decirme que allí estaban objetos de mi padre, no sé quien era esa funcionaria pero se arriesgó sólo para decirme eso y mantengo el recuerdo lindo de lo que ella hizo. Igual hicieron en la Gobernación Militar de Cataluña cuando una secretaria hizo lo que estaba prohibido lo cual era darme una copia de la prueba de encarcelamiento de mi abuelo Antonio Rostán. Y ella me dijo que allí estaban las fotos de mi abuelo y de mi padre cuando era niño y de mi tío. Yo no he visto nunca fotos de mi padre siendo un niño ni de mi abuelo pero ella me dijo que la podían echar del trabajo porque eran archivos de guerra. Pero nunca olvidaré a esas dos mujeres que hicieron eso. Tampoco olvido a una funcionaria del Ministerio del Interior en Barcelona que me decía que no desistiera que algún día destaparía todo. Honor a esas tres mujeres y honor a los miembros de las organizaciones que, sin recibir nada a cambio (www.exiliados.org y www.memoriaporcatalunya.org ), hacen lo que hacen por el bienestar de gente que ni siquiera han visto. Mi profundo amor y cariño para ellos y para todos aquellos funcionarios del gobierno que me han dado esparanzas y para los que hoy en día están destapando el dolor olvidado.

Atentamente,

Daniel José Eizaguirre Torres.