CONMEMORACIÓN DE LA DEFENSA DE MADRID (1936-1939)

DEFENSORES DE MADRID

El Pueblo de Madrid (Cortesía de Tomás Montero)

 

"Madrid ha entrado en la historia y las generaciones por venir leerán los hechos de la defensa de Madrid lo mismo que la gente de hoy lee la historia de la defensa de Troya. Madrid resistió durante más de dos años, casi completamente cercada por el enemigo, pero el enemigo no pudo entrar en él. La guerra pasó arrolladora por su lado, mientras la historia se estaba haciendo en otras capitales. Madrid ya había entrado en la historia, pero se defendió con firmeza, con obstinación, con la cabeza erguida, y cuando finalmente bajó el telón y fue entregada en manos de sus enemigos por su propio comandante militar, la capital española había cumplido su misión. Había dado una lección de resistencia a las demás capitales". Lorna Lindsley: War is People. Boston, 1943

y el

General Miaja
Teniente Coronel Vicente Rojo, jefe de Estado Mayor
Teniente coronel Escobar (profesional), jefe de las fuerzas de la Casa de Campo.
Teniente coronel Bueno (profesional), Vallecas.
Teniente coronel Barceló (profesional), Las Rozas.
Teniente coronel Romero (profesional), Puente de los Franceses.
Teniente coronel Perol (profesional), Mataderos.
Teniente coronel Martínez de Aragón (Milicias vascas).
Teniente coronel Francisco Galán (profesional)
Teniente Coronel Mangada
Teniente Coronel Rubio
Teniente Coronel Agudo
Teniente Coronel Puig
Coronel Riquelme
Coronel Mena (profesional), jefe del frente de la carretera de Extremadura.
Coronel Alvarez Coque (profesional), jefe del frente de la Moncloa.
Coronel Prada (profesional), jefe del frente de Usera.
Coronel Alzugaray (profesional), jefe de las fuerzas de Carabanchel.
Coronel Orad de la Torre

Comandante Líster (Milicias), reservas en organizacion.
Comandante González, "El Campesino" (Milicias).
Comandante Trucharte (profesional),
Comandante Modesto (Milicias).
Comandante Cipriano Mera (Milicias).
Comandante Modesto (Milicias).
Comandante Cipriano Mera (Milicias).
Comandante Sabio
Capitán González Gil
Capitán Fontán
Capitán Condés
Capitán Cuenca
Capitán Caballero
Capitán Velázquez
Capitán Villasante
Capitán Caballero
Fernando de Rosa
Manuel Tagüeña Lacorte
José Laín
Díaz Hervás
Félix Bárzana
Angel Marcos salas
Angel Lafuente
Santiago Carrillo
José Cazorla
Etelvino Vega
Remedios (de Alicante)
Rafael Villasante
Torres (de la FUE)
Eulogio de Mateo (de la FUE).....



 

«La batalla de Madrid, como acontecimiento militar, tuvo un jefe, un conductor que, como tal, gobernó el suceso afrontando con entereza una responsabilidad inmensa, y una masa que, como ejecutante, lo llevó a cabo con abnegación; el conductor fue el general Don José Miaja Menant; la masa, el pueblo español. A ellos corresponde la gloria que del suceso narrado pueda desprenderse.»

Apoyando a los nacionales estaba la Legión Cóndor alemana y las tropas fascistas de Mussolini.

- Vicente Rojo, jefe de Estado Mayor de la Defensa de Madrid-

 

1936

27 de Agosto, 1936. Primer bombardeo aéreo en Madrid.

Octubre del 1936. Empiezan a llegar a Madrid enormes caravanas de evacuados. Todo el mundo quiere refugiarse en Madrid, a causa del avance de los nacionales por el sur.

El 18 de octubre de 1936 las fuerzas nacionalistas dirigidas por Varela llegaron a las afueras de Madrid.

En noviembre de 1936 se inició la Batalla de Madrid. El 4 de noviembre de 1936 ocuparon Alcorcón, Leganés, Getafe y Cuatro Vientos. La caída de la capital en manos de las tropas rebeldes parecía inminente.

6 de Noviembre, 1936. Las tropas nacionales ocupan gran parte de las afueras de Madrid, quedando solo a 6 kilómetros de la capital.

El gobierno se traslada a Valencia.

Guerra civil Española -Bombardeos de Madrid

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Si en táctica es cierto que se fracasa cuando no se alcanza el objetivo, el esfuerzo de esas tres jornadas, que pudieron ser decisivas, constituiría un fracaso para nuestros enemigos. Siguieron terribles represalias contra la ciudad, llevadas a cabo por la Artillería y por la Aviación, provocando más de 1.000 bajas (el día 19), pero no la desmoralización deseada (...) Renuncio a describir y a juzgar el espantoso espectáculo que ofreció la capital de España, tomada como objetivo de los Junkers y Heinkels para ensayar los posibles efectos (materiales y morales) de un ataque en masa siniestramente reiterado sobre una gran ciudad, mientras los traficantes de la guerra -políticos, diplomáticos, economistas de la banca y de la industria- tejían y destejían bizantinamente en Londres el enredo del "negocio" de la contienda española.

- Vicente Rojo, jefe de Estado Mayor de la Defensa de Madrid-

"Posiblemente en un plazo de cinco años, todas las naciones estarán soportando la tortura que Madrid soportó en 1936, porque en este mundo todos los pecados tienen su castigo". Buckley:

"Madrid es la primera ciudad civilizada del mundo que está sometida al ataque de la barbarie fascista. Londres, París y Bruselas deben ver en las casas destruidas de Madrid, en sus mujeres y niños que han sido destrozados, en sus museos y librerías que han sido convertidas en montones de ruinas, en su vasta población que ha sido abandonada sin protección... lo que será su propio destino cuando el fascismo las ataque" César Falcón:

"Yo solo soy un narrador del horror, un testigo pasivo. Sin embargo, quiero hacer esta observación: el sentimiento más fuerte que he experimentado hasta el día de hoy no es el miedo, ni la ira, ni la compasión, ES LA VERGÜENZA. Estoy avergonzado de ser un hombre cuando el género humano se muestra capaz de masacrar de tal forma a los inocentes. Oh. vieja Europa, siempre ocupada en tus mezquinos juegos y grandes intrigas.Dios quiera que no te ahogues con tanta sangre.
Luis Delaprée. Paris Soir (19 de Noviembre de 1936.

De todos los lugares del mundo, Madrid es el que más convence. Llegué a esta conclusión nada más llegar, y ahora, cada vez que estoy lejos, no puedo evitar anhelar el regreso. Todos nos sentimos igual, así que esto va más allá de lo personal. El drama, las emociones, el optimismo electrizante, el espíritu de lucha, el valor y la paciencia de esta gente alocada y maravillosa son cosas que hacen que merezca la pena vivir, y dignas de ser vistas en persona.
Herbert Matthews

Han pasado ya seis años desde que terminó la Guerra Civil española. Desde entonces he visto mucha grandeza y gloria, y muchas cosas y lugares bonitos, y con un poco de suerte, puede que todavía viva otros veinte o treinta años, pero estoy plenamente convencido de que nunca volverá a ocurrir algo tan maravilloso como esos dos años y medio que pasé en España. Y no lo digo solo yo, sino que también lo afirman todos los que vivieron este periodo junto a los republicanos españoles. Soldado o periodista, español, norteamericano, británico, francés, alemán o italiano, daba igual. España era un crisol en el que la escoria quedó fuera y el oro puro, dentro, que hizo que los hombres quisiesen dar sus vidas con orgullo. Dio sentido a nuestra existencia; nos llenó de valor y fe en la humanidad; nos enseñó el significado del internacionalismo como no lo conseguirá hacer ninguna Sociedad de Naciones o Dumbarton Oaks. Allí aprendimos que los hombres podían ser hermanos, que las naciones y fronteras, religiones y razas, no eran más que atributos externos, y que lo único que contaba, por lo único que merecía la pena luchar, era la idea de libertad. Herbert Matthews

Madrid, el hongo, el parásito creado por el capricho de un monarca, la extravagancia aristócrata y la ostentación cruel de los nuevos ricos, había encontrado su alma en el orgullo y la valentía de sus trabajadores. Ellos habían transformado el burdel y el escaparate de la España feudal en esta epopeya, y depare lo que depare el futuro de esta lucha contra la barbarie fascista, Madrid ya ha hecho mucho más de lo que le corresponde, y su nombre quedará grabado en la mente de los hombres, a veces con reproche, a veces con reprimendas, a veces como reflejo de la tensión heroica que nuestra especie en la tierra aún no ha perdido. En este lugar al menos, la dignidad de los hombres corrientes se ha mantenido firme ante al mundo.
Vincent Jimmy Sheean

Al enfrentarse a un peligro común, Madrid se envolvió en un sentimiento compartido de respeto, tácito pero muy real. La palabra compañero tiene un sonido artificial cuando uno disfruta de la seguridad comparativa que existe en Gran Bretaña. En Madrid, farfullada por el centinela que te saludaba con el puño en alto y exclamaba "¡Salud!", era totalmente genuina. Había un ambiente en el que realidades como el talento y la fuerza y, por encima de todo, el valor, contaban para algo, y en el que la vestimenta, el aspecto, el acento y los estudios no importaban a nadie. La mezquindad individual, la ambición, los celos, se habían disuelto hasta cierto punto en un fin común y un peligro también común [La derrota del asalto de Franco sobre Madrid) nos dio un extraordinario sentido de esperanza, un sentimiento repentino ... de que no sólo se había eliminado la amenaza del fascismo, sino que, de repente, se abría ante España un futuro realmente maravilloso, resplandeciente y emocionante.
Geoffrey Cox, Defence of Madrid.

Cualquiera que haya vivido el infierno que fue Madrid con el corazón, los nervios, los ojos y el estómago, y luego finja ser objetivo, es un :mentiroso. Si los que tienen a su disposición máquinas de imprimir y de imprenta para expresar sus opiniones se mantienen neutrales y objetivos frente a semejante bestialidad, entonces Europa está perdida. En tal caso, más vale que nos sentemos y escondamos la cabeza en la arena hasta que el diablo venga a buscarnos. En tal caso, ha llegado la hora de que la civilización occidental apague las luces.
Arthur Koestler. Spanish Testament, Londres, 1937
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Ante la superioridad militar de las fuerzas nacionales, partidos y sindicatos obreros alentaron la movilización del pueblo madrileño para defender su ciudad. El grito de "¡No Pasarán!" se hizo celebre en todo el mundo.

 

 

8 de Noviembre, 1936. Entran en España las primeras Brigadas Internacionales, formadas por voluntarios antifascistas extranjeros.

Las Brigadas Internacionales, tanques y aviones rusos, la columna del anarquista Durruti ... llegaron para ayudar en la defensa de la capital.

La moral de la población madrileña aumentó con la llegada de refuerzos exteriores.

 


 

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La ciudad fue sometida a bombardeos aéreos por aviones Junker alemanes y se produjeron duros combates en la Casa de Campo, la Ciudad Universitaria y el Puente de los Franceses.

Los días 15, 16 y 17 se bombardeó Madrid con saña con muchas víctimas civiles, siguiendo hasta el 19, lo que motivó la protesta de la embajada de Turquía que sufrió graves daños.

Madrid vuelve a ser atacada por los bombardeos, pero los cazas soviéticos los hacen volverse.

El día 20 muere Durruti y su destacamento es sustituido.

Las tropas republicanas consiguieron resistir.

El día 23 Franco ordenó el fin del asalto frontal a la ciudad.

El 6 de noviembre por la mañana hicieron su aparición los Junkers de bombardeo alemanes, acompañados por una escuadrilla de cazas Fiat italianos. Sin la menor preocupación se dispusieron, como tenían por costumbre, a bombardear y ametrallar, con toda impunidad, los frentes de Madrid y la capital. En aquel momento, y antes de que las sirenas terminasen de dar la alarma, un grupo de aviones con los emblemas rojos de la aviación republicana surgen en el cielo de Madrid y se lanzan rápidos, ágiles y potentes, contra los aparatos fascistas.

No puedo -y lo confieso- describir aún ahora, mis reacciones ante aquello. Estaba tan excitado, que lo raro fue que no me estallase el corazón.

El espectáculo que pudieron ver los madrileños aquella mañana fue algo grandioso, de los que no se olvidan jamás. Los continuos e impresionantes zumbidos de los motores, cuando los pilotos se lanzaban contra los Junkers en un picado casi vertical, y el que los fascistas no tirasen sus bombas, hicieron comprender al pueblo de Madrid que algo nuevo, alguna cosa inesperada, estaba ocurriendo.

La gente abandona los refugios, se lanza a la calle y, sin acordarse del peligro de las bombas, aquel pueblo que había estado sufriendo día a día, sin poderse defender, los terribles bombardeos enemigos, presencia con emoción inenarrable la primera batalla aérea en defensa de su ciudad.

Entre las acrobacias de los combates y el ruido de las ráfagas de las ametralladoras, los madrileños vieron cómo los aviones republicanos derribaban, uno tras otro, nueve aviones enemigos, mientras el resto de las escuadrillas fascistas salían huyendo, cada uno por su lado, perseguidos por los cazas de la República (...) El pueblo de Madrid, aquel día, bautizó a los nuevos cazas (I-15) con el nombre de "chatos".

General Ignacio Hidalgo de Cisneros
De Cambio de rumbo

 

 

Lo más espectacular de aquellas jornadas fue la lucha aérea librada, con sorpresa para el adversario tanto como para Madrid y sus defensores, en la mañana y en la tarde del día 13, sobre el cielo de la ciudad misma. Primeras acciones aéreas de importancia -acciones de lucha, pues a resistir indefensos los bombardeos ya se habían habituado- que presenciaba el pueblo madrileño. Los victoriosos resultados que para la defensa tuvieron, sirvieron para reforzar considerablemente la moral, por la sensación de verse defendidos desde el aire.

General Vicente Rojo
De Así fue la defensa de Madrid
La lucha de los días 11, 12 y 1
En el paseo del Prado, cerca de las ruinas del hotel Savoy, destruido por un bombardeo, vimos una aglomeración de gente junto a una columna de camiones. Eran los familiares de los últimos niños que quedaban en Madrid, que venían a despedirlos, pues los evacuaban a Levante.

La escena tampoco era como para levantar la moral. Los familiares no ocultaban su tristeza ni sus lágrimas. Los chicos, contagiados por la desazón de sus parientes, lloraban a lágrima viva y algunos gritaban desesperadamente y se resistían a montar en los caminones. Por fin, después de muchos esfuerzos, la columna partió para su destino con todos los niños. Algunos familiares abandonaron el lugar, pero la mayoría se quedó, haciendo los naturales comentarios.

En aquel instante vemos que tres muchachos, muy jóvenes, acercan un banco al grupo. Uno de ellos se sube a aquella tribuna improvisada pidiendo que le escuchen unas palabras. Y con un dominio de sí mismo que me dejó asombrado, comenzó diciéndoles que no tenían que estar tristes ni lamentarse, porque sus hijos iban a un lugar donde serían bien tratados y estarían más seguros, pues Madrid se hallaba en peligro. La única manera de salvarlo era que todos, hombres y mujeres, se movilizasen para tomar parte en su defensa. Que ya había comenzado la construcción de trincheras, pero que hacía falta mucho personal (...)

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1937

11 de Enero, 1937. Las tropas franquistas ocupan un lugar estratégico: el noroeste de Madrid.

16 de Enero, 1937. Contraataque republicano en el sur de Madrid.

21 de Enero, 1937. Francia prohibe que entren en España más armas y hombres.

22 de Marzo, 1937. Madrid sufre un tremendo bombardeo aéreo de los nacionales.

Franco desistió de los intentos de tomar la ciudad en marzo de 1937.


Las Batallas del Jarama y Guadalajara.

Tras fracasar en su intento de atacar frontalmente a Madrid, Franco intentó cercar a la capital. Este intento dio lugar a la batalla del Jarama, una de las más encarnizadas de la guerra, y la batalla de Guadalajara, donde las tropas italianas enviadas por Mussolini fueron derrotadas.

El fracaso ante Madrid hizo que Franco optara por una nueva estrategia: ya no busco acortar el conflicto, sino que fue atacando las zonas más débiles de los republicanos.

16 de Diciembre, 1937. Franco detiene los ataques en Madrid para contraatacar en Teruel. .

 

1938

Marzo del 1938. Siguen los bombardeos contra Madrid.

 

 

1939

31 de Enero, 1939. Combate en las afueras de Madrid.

5 de Febrero, 1939. Acaban de entrar en Francia, procedentes de Cataluña, 10.000 heridos y 230.000 civiles.

10 de Febrero, 1939. Los nacionales ocupan todos los puestos fronterizos de Cataluña.

Marzo del 1939. Fuertes combates y bombardeos en Madrid.

8 de Marzo, 1939. Los nacionales intentan entrar en Madrid, pero los republicanos les barran el paso.

12 de Marzo, 1939. Bombardeo nacional del puerto de Valencia.

Empiezan los intentos del coronel Casado para firmar la paz. Aunque no lo consiguió, el conflicto bélico acabó pronto.

15 de Marzo, 1939. El coronel Casado comunica al gobierno de Franco su deseo de firmar la paz.

19 de Marzo, 1939. Franco accede a conversar con Casado sobre la rendición de los republicanos.

26 de Marzo, 1939. Casado vuelve a intentar firmar la paz, pero Franco solo accede a la rendición total sin condiciones.

28 de Marzo, 1939. Las tropas de Franco entran en Madrid

El 1 de Abril de 1939 terminaba la guerra.

Una larga dictadura vino a sustituir al ensayo democrático de la segunda república.